Reavivemos nuestra fe
Para amar, necesito de los dones recibidos, necesito fortaleza, amor y templanza. Fortalecer para vencer el miedo, superar la cobardía.
Para amar, necesito de los dones recibidos, necesito fortaleza, amor y templanza. Fortalecer para vencer el miedo, superar la cobardía.
Alabemos, con el salmo 145 a Dios, un Dios que nos muestra su fidelidad en la atención que da a los oprimidos, hambrientos, cautivos, ciegos
¿Qué bienes me ha encargado Dios administrar? ¿Para quién los administro? ¿Para mí, para Dios, para el necesitado? ¿Y con qué criterios?
Sigamos a Jesús, superemos miedos y comodidades, y aún sin saber a dónde nos lleva, no dudemos en seguirle.
A esta fiesta en la que estamos invitados participan las personas excluidas, las que no cuentan, las verdaderas preferidas por Jesús
No dejemos de soñar, que no nos roben nuestros sueños, que no maten nuestros sueños de humanidad; no sabemos lo que nos depara el futuro
¿Qué significa salvarme? ¿Salvarme yo sólo? ¿Y los que me han amado? ¿Y a quiénes amo? ¿Se salvarán? Y ¿dónde queda la entrega de Jesús, de su sangre en la Cruz?