Ser cristiano es para siempre
Sigamos a Jesús, superemos miedos y comodidades, y aún sin saber a dónde nos lleva, no dudemos en seguirle.
Sigamos a Jesús, superemos miedos y comodidades, y aún sin saber a dónde nos lleva, no dudemos en seguirle.
A esta fiesta en la que estamos invitados participan las personas excluidas, las que no cuentan, las verdaderas preferidas por Jesús
No dejemos de soñar, que no nos roben nuestros sueños, que no maten nuestros sueños de humanidad; no sabemos lo que nos depara el futuro
¿Qué significa salvarme? ¿Salvarme yo sólo? ¿Y los que me han amado? ¿Y a quiénes amo? ¿Se salvarán? Y ¿dónde queda la entrega de Jesús, de su sangre en la Cruz?
Hoy se nos invita a correr, a hablar, a luchar, a prender fuego, para que un día el Reino de Dios sea una realidad en nuestro mundo