La Pastoral del Trabajo de la Diócesis de Cartagena ha hecho público hoy un llamamiento urgente con motivo del Día de la Seguridad y Salud Laboral, en memoria de las 37 personas trabajadoras fallecidas en la Región de Murcia en 2025. “No son números, son personas”, recuerda el comunicado, que subraya que estas muertes “no son fruto de la fatalidad, sino del incumplimiento de la legislación en materia de seguridad y salud en el trabajo”.
A esta denuncia se suma una advertencia sobre los riesgos psicosociales, un ámbito que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) define como “la amenaza invisible que afecta a millones de trabajadores en todo el mundo” . Según un reciente informe de la OIT, factores como las jornadas excesivas, la inseguridad laboral, el acoso o la sobrecarga emocional contribuyen a más de 840.000 muertes al año y a la pérdida de 45 millones de años de vida saludable. La Pastoral del Trabajo considera que esta realidad, aunque menos visible, “está profundamente presente en sectores clave de la Región de Murcia, como la agricultura, la hostelería, la logística o los cuidados”.
“Superar la indiferencia social”: un derecho humano y un problema político
La Delegación denuncia que la siniestralidad laboral, las enfermedades profesionales y el deterioro de la salud “siguen siendo una realidad cotidiana e insoportable en el mundo del trabajo”, y lamenta que continúen siendo invisibles para gran parte de la sociedad. Por ello, reclama “superar la indiferencia social” y asumir la seguridad laboral como un derecho humano fundamental y una responsabilidad colectiva, elevando este drama a la categoría de problema político.
El comunicado recuerda que en 2025 se cumplieron 30 años de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, una norma que “necesita adaptarse a las nuevas realidades laborales” y atender de forma efectiva los riesgos emergentes: los psicosociales, la desigualdad entre hombres y mujeres, las enfermedades derivadas del trabajo, el envejecimiento de la población activa o los efectos del cambio climático.
En este sentido, la Pastoral del Trabajo acoge la declaración del Gobierno de 2026 como Año de la Seguridad y Salud en el Trabajo, pero pide que este reconocimiento “se traduzca en una reforma real y valiente” que ponga en el centro a las personas trabajadoras y a las familias víctimas de accidentes y enfermedades laborales.
Riesgos psicosociales: datos que interpelan a la Región de Murcia
La OIT advierte que los riesgos psicosociales no solo afectan a la salud mental, sino también a la física, provocando trastornos del sueño, dolores musculares, deterioro cognitivo e incluso mayor riesgo de suicidio en sectores como la construcción, la agricultura o los servicios de emergencia .
Además, la digitalización está generando nuevas formas de presión laboral:
- hiperconexión,
- gestión algorítmica,
- ritmos de trabajo intensificados,
- mayor aislamiento.
La Pastoral del Trabajo subraya que estas dinámicas están presentes también en la Región de Murcia, especialmente entre jóvenes, mujeres y personas migrantes, “los colectivos más expuestos a la precariedad y a la falta de protección”.

Una llamada ética y espiritual: “El trabajo es para la vida. ¡Ni un muerto más!”
Como Iglesia, la Pastoral del Trabajo reafirma su compromiso con la defensa de la dignidad humana y del trabajo en condiciones seguras. Recuerda las palabras del Papa Francisco, quien invita a “poner en el centro a las personas trabajadoras, no a la rentabilidad a cualquier precio”.
El comunicado concluye con un mensaje claro: “Cero accidentes en el trabajo” no es un eslogan, sino un horizonte ético irrenunciable.
Acto en memoria de las víctimas
La Pastoral del Trabajo invita a la ciudadanía a participar en la Eucaristía en memoria de las víctimas de accidentes laborales y enfermedades profesionales, que tendrá lugar hoy, martes 28 de abril, a las 20:00 h, en la Parroquia de San Juan de Ávila.






